sábado, 7 de noviembre de 2009

El Código de barras de la Vida: el ADN como herramienta taxonómica

En 1753, cuando el naturalista sueco Carlos Linneo publicó su Species Plantarum y clasificó las plantas conocidas hasta el momento, la taxonomía se hizo de un sistema para clasificar los organismos, su parentesco y su historia evolutiva.
.
Con la llegada de Internet y las posibilidades de colaboración que abrió entre científicos del mundo, esta rama de la biología encontró una nueva herramienta para desarrollarse.
.
En los últimos años, la taxonomía encontró un modo de identificar especies más allá sólo de sus características morfológicas:
mediante la identificación por secuencias de ADN mitocondrial del segmento COI
(citocromo oxidasa I)
aplicable a plantas, animales y hongos.
.
De la mano de esta nueva herramienta surgió, en 2007, un proyecto que busca identificar las especies del mundo y relacionarlas entre sí taxonómicamente, en un esfuerzo que involucra ya cientos de países del globo y del que México es parte:
el Código de Barras de la Vida
(BOL, Barcode of Life, por sus siglas en inglés).
.
Este proyecto pone a disposición de los participantes una herramienta en línea creada en 2003 por Paul Hebert en la Universidad de Guelph, Canadá, llamada BOLD Systems
(Barcode of Life Data Systems)
en la que se guardan los resultados de las investigaciones, muestreos, secuencias de ADN, información sobre los especímenes, sus imágenes y datos taxonómicos.
.
El objetivo del proyecto es identificar para 2012 un total de 5 millones de códigos de barras de 500 mil especies –apenas una porción del total en el planeta-.
.
El esfuerzo en México está concentrado en Red MexBOL, una red conformada por el Instituto de Biología de la UNAM, el Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO).
.
Considerado inicialmente como nodo en desarrollo, México es ya un nodo regional debido al esfuerzo, compromiso y calidad de los expertos involucrados en el proyecto.
.
Las posibilidades que ofrece esta iniciativa no son sólo de carácter taxonómico –identificar, por ejemplo, especies crípticas que de tan parecidas con otras se clasificaban en la misma especie- sino también en términos medio ambientales y de conservación gracias a la identificación, en mapas, de las especies existentes en el país.
.
Considerado como el cuarto lugar mundial en diversidad de especies, el compromiso de México con el proyecto es sólido y continúa creciendo.
.
Elias
suenamexico.com.
.